Epidemiología residencial en bajas frecuencias

El Informe BioInitiative ha recopilado y analizado las conclusiones de más de 3.800 investigaciones científicas en bajas y altas frecuencias, y en relación a las frecuencias de extremada baja frecuencia concluye lo siguiente:

Leucemia infantil
Hay pocas dudas sobre que la exposición a campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia causa leucemia infantil. Los niños que tienen leucemias y están en fase de recuperación tienen pocas posibilidades de sobrevivir si su exposición a campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia está entre 1 miligauss (100 nanoteslas – 0,1 microteslas) y 3 miligauss (300 nanoteslas – 0,3 microteslas).

Cáncer de mama
Los estudios sobre mujeres en el puesto de trabajo sugieren de una forma bastante contundente la evidencia de que los campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia es un factor de riesgo para el cáncer de mama en mujeres con una exposición a largo plazo de 10 miligauss (1.000 nanoteslas – 1 microtesla) y superiores.

Dados los enormes riesgos durante la vida de desarrollar cáncer de mama y la crítica importancia de la prevención; las exposiciones a campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia deben de reducirse para todo el mundo que está en ambientes elevados de campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia durante prolongado tiempo.

Estudios de células humanas de cáncer de mama y algunos estudios de animales demuestran que los campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia son un probable factor de riesgo para el cáncer de mama. Hay una evidencia documentada para conectar cáncer de mama y exposición a campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia y procede de estudios sobre la célula y en animales, así como en estudios con humanos.

Cambios en el sistema nervioso y en las funciones cerebrales
La enfermedad del Alzheimer es una enfermedad del sistema nervioso. Hay una enorme evidencia de que la exposición a largo plazo de campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia es un factor de riesgo para la enfermedad del Alzheimer.

Las consecuencias de exposiciones prolongadas de niños, cuyos sistemas nerviosos continúan en desarrollo hasta después de la adolescencia, es desconocido en estos momentos. Esto puede tener graves implicaciones en la salud adulta y en la sociedad si años de exposición de los jóvenes a ambos campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia y radiofrecuencias tiene como resultado la disminución de la capacidad para pensar, razonamiento, memoria, aprendizaje y control sobre el comportamiento.

Efectos en los genes
Ambas exposiciones a campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia y radiofrecuencias pueden considerarse genotóxicas (que dañan el DNA) bajo ciertas condiciones de exposición, incluyendo los niveles de exposición que están por debajo de los límites de seguridad existentes.

Efectos en las proteínas del estrés
Niveles muy bajos de exposiciones a campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia y a radiofrecuencias pueden llevar a las células a producir proteínas del estrés, advirtiendo que las células reconocen las exposiciones a campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia y a radiofrecuencias como dañinas. Esta es otra importante vía en la cual los científicos han documentado que las exposiciones a campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia y a radiofrecuencias pueden ser dañinas y esto ocurre a niveles muy por debajo de los existentes estándares públicos de seguridad.

Efectos en el sistema inmunológico
Hay una evidencia substancial que los campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia y las radiofrecuencias pueden causar reacciones inflamatorias, reacciones alérgicas y cambiar las funciones inmunes normales a niveles permitidos por los actuales estándares públicos de seguridad.

Mecanismos biológicos plausibles
El estrés oxidativo a través de la acción de radicales libres daña el ADN y es un mecanismo biológico plausible para el cáncer y enfermedades que implican daño por campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia al sistema central nervioso.

Nuevos límites reguladores para campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia están justificados. Los límites deben establecerse por debajo de estos niveles de exposición que se han relacionado en los estudios de leucemia infantil sobre el incremento del riesgo de la enfermedad, más un adicional factor de seguridad. Ya no es aceptable construir nuevas líneas eléctricas y complejos de instalaciones eléctricas que sitúan a la gente en ambientes sometidos a campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia que han sido establecidos de riesgo a niveles de 2 miligauss (200 nanoteslas – 0,2 microteslas) y por encima.

Mientras los nuevos límites campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia están siendo desarrollados e implementados, un razonable planteamiento sería planificar un límite de 1 miligauss (100 nanoteslas – 0,1 microteslas) por cada ámbito habitable cercano a todas la líneas eléctricas y a 2 miligauss (200 nanoteslas – 0,2 microteslas) como límite para todas las de nueva construcción. Es recomendable que se establezca este límite de 1 miligauss (100 nanoteslas – 0,1 microteslas) para todos espacios habitables donde se encuentren niños y mujeres embarazadas. Estas recomendaciones están basadas en la admisión de que no es necesaria una mayor protección para los niños que no pueden protegerse por ellos mismos y quienes están bajo riesgo de padecer leucemias infantiles en ratios que son considerados altos para que puedan desencadenar una acción de regulación. Esta situación en concreto justifica extender el límite de 1 miligauss (100 nanoteslas – 0,1 microteslas) a los espacios existentes ocupados.

Finalmente el Informe BioInitiative concluye:
“No podemos ‘mantener las cosas como siempre’ más. Es tiempo que la planificación de nuevas líneas eléctricas, de nuevas casas, escuelas y otros espacios habitables entorno a ellos se ofrezcan con ambientes de bajos niveles de campos electromagnéticos de extremada baja frecuencia”. Muchos otros estudios de todo el mundo muestran la relación causal entre vivir cerca de líneas de alta tensión y un aumento de cáncer infantil, pero sobre todo lo que indican es la relación causa-efecto entre la dosis y el porcentaje de riesgo. Además, se dan incrementos en las cifras de tumores cerebrales, suicidio, depresión, Alzheimer, diabetes, asma, enfermedades de corazón, y muchas otras, que también suceden entre los trabajadores expuestos a campos electromagnéticos.

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“La enfermedad silenciada” Raúl de la Rosa

http://www.saludiniciativa.com

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